martes, 18 de junio de 2024

Ya no me acuerdo

 

Acuérdate, esta no es la primera vez.

Yo vine porque mis amigos decían que tenía que debutar, lo mío fue amor a primera vista, y sobre este mismo colchón, inclusive la misma ropa interior adornando la cabecera de esta cama. Mi madre jura que aún no he sucumbido  a los placeres del desenfreno carnal; llevo meses frecuentando este lupanar con el solo objetivo de poseer con mis retinar las sensualidad y las curvilíneas de tu cuerpo, rozar con mi carne cada rincón de tu menuda existencia. Ya desde nuestro primer encuentro dijiste que tú también sentías escalofríos y mariposas en el estómago porque había sido amor a primera vista. ¿Lo recuerdas?

Ya no me acuerdo.

Acuérdate que jugueteabas con la prominencia de mi virilidad, ufanabas con las demás pelanduscas a través del débil aislamiento sonoro de los muros vacios, por poder poseer tan majestuoso ejemplar entre tus manos y entre todas las cavidades de tu cuerpo. Mientras yo te poseía atenazando tus caderas de sirena que resbalaban y se contorsionaban como pez recién enganchado, blandiendo tus negros y largos cabellos de arriba a abajo y de un lado al otro cual “pogo” en rock al parque.  

Y luego del fogoso enfrentamiento, de la exigencia máxima de las pelvis que chocaban, un respiro; un respiro momentáneo te he pedido, antes de retornar con furia a este juego adictivo, a pesar de cancelarte un excedente al querer contigo nueva ronda. 

Ya no me acuerdo.

Y esa tanga roja con el encaje de mariposa bordada que tejía y juntaba la trilogía de hilos que definían el inicio de un oscuro camino que era el camino a la felicidad, sí, aquí exactamente la encontré, en tu cóccix, y que con un juego de seducción la fui desplazando hasta tus pantorrillas, lentamente con la comisura de mis labios. Recuerdo esa mariposa, no logro borrarla de mi mente, y la verdad es que no quiero, pues la recuerdo cada vez que meto la mano en el bolsillo de mi pantalón, perdón, es un fetiche muy cliché esto de robar las tangas de las amantes, pero entiende que solo busco eternizar nuestros momentos, de esto si te debes acordar, de la tanga roja.

Ya no me acuerdo.

El tatuaje, el tatuaje sugestivo coronando el monte de Venus, aquel que traza un recorrido cuya meta es el éxtasis insaciable de tu inexistente candidez, es la escalera al cielo, un viaje al paraíso, un privilegio en el edén, habitar en el Olimpo, mi nirvana terrenal, es el descubrimiento de aquello que Botticelli se había empeñado en resguardar y soñaba con que fuera eternamente arcano, la cándida Venus recién nacida profanada en su concha. 

Ya sé, la confesión que hiciste por mi insistencia al no parar de tantear y frotar la perfección detrás de tu escote, la redondez de esas gemelas abundantes e inconcebiblemente torneadas, aquel manantial creado para saciar mi sed, esa extraña mezcla de látex y piel erizada, confesaste que te financiaron ese procedimiento.

¿Cómo que se acabó el tiempo? ¡Pero si la última vez te hice un  abono! Dijiste que no tenías cambio, que conservarías el excedente como parte de pago de nuestro próximo encuentro.

Lo siento, ya no me acuerdo.


Andrés B.

 

 

viernes, 8 de marzo de 2024

Cuando la mujer llora, cuando la mujer sonríe

Cuando el cielo está gris, melancólico, una doncella llora, ¿busca un caballero que la alague, la engalane y la ame?

Cuando el día es transparente, lleno de alegría y energía, es porque una mujer sonríe e inspira al mundo a llenarse de vida, a hacer de las simplezas y acciones toscas de los hombres la más dulce melodía y hacer de la sonrisa de su amada un momento eterno, perdurable e infinito.

 Cuando una mujer llora el mundo tiende a desaparecer, lleven truenos ensordecedores que nos impiden escuchar sus cándidas voces que nos hechizan.

Es mi misión hacer que una mujer sonría, es esa la más bella expresión del amor, es la forma perfecta de viajar  a ese mundo idílico que deseamos habitar.

En este día especial, regálame mujer una sonrisa, y mi cuerpo de vida se llenará.


Andrés B. 

Así es la inspiración

Todo empieza con una canción, un murmullo lejano que retumba en mi interior, se transforma y se convierte en un poema lleno de amor.

 Así es la inspiración, un sentimiento que aflora y se manifiesta sin control, así es la inspiración que me lleva a revelar secretos y que llena el mundo de satisfacción.

Es ella mi inspiración, aquel ser de carne y hueso que nació para iluminar mi vida y llenarla de ilusión, llevarme hasta la locura, hacer por ella lo que no está escrito, subir al cielo y descubrir que es un ángel enviado por Dios.

Así es la mujer, ella es mi inspiración, que Dios bendiga su existencia y llene de vida su corazón.


Andrés B.

Alegría

 Tal vez una sensación de alegría, o tal vez no es solo una sensación, ¡Es alegría!

Así como cuando te dicen sentir mariposas en el estómago,  tal vez no es solo lo que dicen,

¡Es que sientes una nube de mariposas cosquillear en tu interior!

Piensas que flotas en el aire y que tu  corazón late a millón,

no es inverosímil, ¡realmente te elevas y tu corazón palpita  sin control!

Hay días en que es imposible desdibujar mi enorme sonrisa, 

hay días como hoy que encuentro mi inspiración,

hay alegráis infinitas esperando ser poseídas, todo esto por una sencilla razón,

Dios me dijo al oído: No lo dudes, ella te ama, ¡basta ya de buscar una explicación!


Andrés B.

A pesar de todo no puedo dejar de amarla

 Ella irradia energía, todo lo hace con pasión, es extremadamente sensible, su mundo está lleno de amor, todo eso me cautivó.

Me irrita su impaciencia, su intolerancia, su incomprensión, pero a pesar de todo dejar de amarla no es una opción.

Ella es una mujer de acción, le molesta esperar y desea que al pie de la letra sus deseos se cumplan sin vacilación... cuando las cosas no son así, se llena de frustración.

La conozco a fondo, enunciar sus defectos no me llena de satisfacción, solo quiero darle amor, ser su apoyo, complacerle sus caprichos... por las buenas sí, por las malas no.

Mis disgustos duran poco, por encima de todo la respeto y mi corazón le entrego sin condición.

Así es ella, una mujer virtuosa, con defectos como los tengo yo, que le vamos a hacer, así la amo yo.


Andrés B.

domingo, 3 de marzo de 2024

Por qué se hacen querer

 

Por qué se hacen querer, si no avisan cuando se van, para qué reír, gozar y bailar, si cuando falten nadie los reemplazará, por qué sembrar un cariño profundo en nuestros corazones, si con su partida pareciera que todo se va, todo menos su recuerdo que se empeñaron en perpetuar, sí, serán gratos recuerdos, pero eso no significa que no dolerán.

 

Por qué se hacen querer, por qué es tan difícil aceptar que ya no están, por qué ser cuerdos y entender que sus voces no escucharemos más, por qué sus abrazos ya no nos reconfortarán, por qué, yo me preguntó por qué se han ido sin despedirse, sin darnos si quiera una oportunidad, una oportunidad de vivir infinitamente con su compañía en este mundo donde siempre se extraña una gran amistad, por qué acelerar su viaje al más allá, por qué dejarme llorar, necesito entender por qué se hacen querer cuando sé que su ausencia en esta vida es real, y solo en mis sueños los podré encontrar.

 

Por eso soñaré despierto, y cuando vuelvan a mí sus recuerdos les podré preguntar: ¿Por qué se hacen querer? ¿Por qué en vida fueron algo especial? Seguramente escucharé sus voces diciendo: Somos ángeles, no te preocupes, allá arriba nos volveremos a encontrar. 

 

Andres B.

martes, 6 de febrero de 2024

No es solo la noche

 No es solo la noche, es el frío, son las oscuras y las blancas nubes, es el canto de las aves que al despertar me recuerdan que aún estás ausente, es el aire, es el aroma de las flores y el susurro de tu voz que imagino de repente.

Te siento muy cerca en mi mente, llega el ruido de la gente, viene algún imprudente y tu presencia sin quererlo se desvanece, lentamente.

No es solo la noche, es el aura de los astros, me recuerdan que tus ojos brillan y tu sonrisa como magia mis sentidos purifica, pero todo es vano porque tú no estás presente.

No te extraño, es solo que tu ausencia perjudica mi semblante, no es solo la noche, es mi entorno imaginario que te dibuja día y noche, pero al querer tocarte se hace simplemente transparente.

No es que quiera tenerte a mi lado, no es solo la noche, es que tu presencia me llena de agrado y mi mundo solo existe cuando estás entre mis brazos, y siento el placer al rozar tus dulces labios, no es solo la noche, es que no tiene sentido la vida sin sentirme por ti amado.


Andrés B.

Un chamizo

Sí, lo sé, no es lo que esperabas.

Solo es un poste lleno de chamizos dirán los envidiosos, pero en realidad es un ser viviente en estado de reposo, sus hojas han caído para protegerse del intenso frío y para no consumirse en el helaje, es su mecanismo de defensa.

Pero espera y verás, espera y verás cuán frondoso ha de ponerse cuando la luz intensa del sol le devuelva la vida y ya no parecerá un ser inerte, espera y verás...


Andrés B.