jueves, 23 de junio de 2022

Luz u oscuridad

Cambia la perspectiva si te acuestas en medio del salón y miras hacia arriba, notas que la luz es más brillante de lo que creías, esto te produce cierta alegría y confortabilidad, pero no tardas en percibir que detrás de aquellas luces brillantes, en el fondo, más arriba, un poco más allá  de lo que tus ojos acostumbran a ver, encuentras oscuridad, una penumbra silenciosa que gobierna la luz que cierta alegría te transmitía, ahora tu sentir es incertidumbre, te preguntas si aquel límite sombrío es solo eso, aquello que llamamos soledad, o si por el contrario existe un nuevo mundo más allá de lo que tus ojos están acostumbrados a ver, un mundo inexplorable, indómito y arcano.

Pero te preguntas, ¿Quién se atrevería a desafiar los destellos luminosos que parecen custodiar la fortaleza misteriosa que gobierna las alturas? ¿Podrías arriesgar aquella cierta alegría que te produce el calor y el brillo de los haces luminosos? Ya lo sé, es normal temerle a lo desconocido.

¿Podría ser que la oscuridad del más allá no sea más que un brillo más intenso que el que acostumbramos ver y por ello nos parece oscuridad? ¿Por qué creer que lo desconocido es oscuridad?

Andrés B.


viernes, 17 de junio de 2022

El ángel caído

 

Cuando los ángeles vuelan, cuando despliegan sus alas, percibimos todo su esplendor, su magnificencia, ellos experimentan toda su gloria eterna, su privilegio celestial, se extasían con el convencimiento de ser los elegidos y en las aguas del amor de Dios se revuelvan sonrientes sin parar.

En los instantes de levitación, no solo sus cuerpos se encuentran suspendidos en el aire, sus mentes ponderosas son atraídas por el centro de todo, por aquella luz sublime, sabios conocedores de la conexión directa con el universo, conscientes del perfecto equilibrio existente entre el todo y la nada, entre el principio y el fin, entre luz y oscuridad, entre el bien y el mal, entre el amor… y la nada.

¿Acaso has experimentado la perturbadora sensación al ver recogidas las majestuosas alas de un ser angelical? Claro que sí, todos en algún momento de nuestras vidas tenemos que pagar ese karma, es la sensación de impotencia, de inseguridad, sentimos la incapacidad de no querer o no saber volar, ese miedo nefasto que nos aleja de nuestro ser, nos encadena en este mundo terrenal, nos coarta la libertad.

Un ángel con las alas rotas pierde su equilibrio, se desconecta de su realidad, olvida quién verdaderamente es y se resigna a creer que sus alas son solo un agregado material, un incomodo instrumento que perturba su peregrinar.

Pero ¿Cómo encontrará su camino si es ahora un ángel caído? Sus semejantes que ha cortado sus alas al igual, de ser un simple humano lo convencerán, aquel inconforme y desorientado nuevo mendigo pronto lo aceptará. Sus alas ya nunca las verá más, será una utopía de la humanidad, la pureza de sus lágrimas también se contaminará.

Habrá quienes digan que no hay de qué preocuparse, tarde o temprano nuestro ángel caído volverá a volar, Dios nunca olvida, él lo salvará, es cuestión de equilibrio, cuando alguien cae, otro se levantará.


Andrés B.

El amor en los tiempos del Covid

 

En medio de mis húmedos deseos te pienso, te espero.

¿Por qué no todo puede ser como antes? Yo siempre me conformaba con tu presencia divina, en cada reunión familiar solo esperaba que tú llegaras con tu porte de modelo, conduciendo tu lujoso auto, aunque ella siempre estaba a tu lado, eso no me importaba, si no fuera por ella jamás te habría conocido.

Eran tiempos felices, tu siempre tan atento, tan sonriente, tan especial, sobre todo conmigo, complacías todos mis necios caprichos... “vamos por un helado”, “vamos al cine”, “vamos al centro comercial”, ¡todo lo que me plazca! Bueno, casi todo, hay cosas que jamás me atreví a pedirte.

Cuando se impuso el aislamiento sólo tenía como consuelo tu foto de WhatsApp, y las pocas pero excitantes fotos que publicabas en tu Facebook, pues ni Instagram tenías, solo imagino las fotos súper sexys que podrías publicar de tus viajes... acercándote sigilosamente a la cámara con tu torso desnudo y tu sonrisa tentadora, ella es muy afortunada...

Imagino si en vez de a ella me hubieses elegido a mí, mis amigas piensan que soy muy chica para ti, pero para nada, soy muy entendida en estos temas de la sexualidad, estaría dispuesta a complacerte en todo, podría ser tu esclava en la cama, o podrías ser tú el sumiso, cualquier juego obsceno sería válido con tal de disfrutar los días y las noches junto a ti, sabes que no tengo nada que me desmerite, mi novio dice que soy una delicia, incluso sus amigos también lo dicen, pero todos son muy infantiles para mí, yo estoy hecha para hombres maduros, hombres de verdad, hombres como tú, ¿qué son 30 años de diferencia? El amor no tiene edad. 

Todas las cartas cursis que te escribí, en las que te confieso toda mi incontrolable pasión, aquí las guardó esperando el día en que pueda hacer realidad mis fantasías... pensé que ese día estaba cerca, pero tristemente ella sobrevivió.

Pensé que venías a confesarte, a declarar todo el infinito amor que sientes por mí, el cual sólo sería posible al libéranos de su atadura, pero no, fue una falsa alarma, dijiste que aún estaba en la UCI, que estaba muy delicada, yo pensé que esa era nuestra oportunidad, no le di más de tres días de vida, pero el destino es cruel y traicionero... sobrevivió y echó a perder todos nuestros planes. 

Pero no importa, yo aquí, en esta trastornada soledad, teniendo como única fuga mis reprimidos y húmedos deseos de tenerte, esperaré el día en que el destino los pueda separar, y así vendrás a buscarme, y aquí te estaré esperando, y así podremos gozar de nuestra desnudez sin ataduras, sin terceros, sin límites impuestos por la moral y la sociedad, solos tu y yo. 

 

Andrés B.

La mondá de mi general

 

En la brigada número 13, en las tardes, en su corta hora de descanso, los soldados se reunían en el casino con el fin de apostar las pocas monedas que devengaban cada mes, las pocas o muchas ganancias las disponían generalmente para compra de cigarrillos, o mecatos entre desayuno y almuerzo, o almuerzo y cena.

Existía allí un soldado raso que se destacaba por su destreza en las apuesta, le llamaban “el costeño maluco”, pues casi siempre acaparaba los pocos pesos que sus demás compañeros disponían para el juego, generalmente jugaban a las cartas, o chicos parciales de parqués, o simplemente jugaban a los dados.

Una tarde de aquellas, un soldado que guardaba cierta animadversión por su compañero por la suerte que le acompañaba, quiso hacerle una jugarreta, y buscó la forma de retarlo para ponerlo en ridículo ante los demás…

-Ven acá coteño maluco-, dijo el soldado cachaco con un acento particular con el fin de mofarse de su jerga, -a que no te atreves a aceptar un reto que te tengo-.

¡Joda! Pero si habló el cachaco tullido, ¿vaja retarme tú a mí? ¡Errrrda! ¿Ahora que querrá perder este soldadito de plomo? ¿Tal vez la virginidad? Frequeate amigo, yo te ayudo con eso y no te cobro naa, será como desvirgar una burrita.

No costeño, yo no le juego por ese lado, pero ya que esta de mañoso y le gusta probar las mondá, le apuesto mi almuerzo de un mes si logra medir la mondá de mi general, eso sí, con pruebas concretas.

Todo el casino rompió en carcajadas, tanto así que la bulla llamo la atención del personal de alto rango que por allí pasaba, entre ellos el ¡distinguido general!, llamó la atención de todos con su presencia y un silencio gélido se apoderó del recinto.

Con su porte imponente pasó revista a cada uno de los soldados hasta llegar frente al soldado que llamaban “costeño maluco” …

¡Soldado! Como siempre debe usted ser el motivo de semejante guachafita, no me daré a la tarea de averiguar si tengo razón o no, simplemente lo doy por cierto, lo espero en 10 minutos en mi oficina, tengo algunos trabajos forzados para usted.

Aquel soldado cachaco que quiso pasarse de listo con el costeño, no pudo dejar de percibir cierta mirada libidinosa en el general mientras hablaba al costeño maluco, al caer en cuenta de la cruda realidad que le esperaba para el próximo mes, no pudo contener un insulto cariñoso que dejó salir en voz alta a su compañero ¡Puto suertudo este costeño maluco!


Andrés B.

Don Tulio

 Señores

Constructora Pajarito S.A.

Ciudad

 Quiero ser directo con ustedes, desde que la constructora dio inicio a las obras para la construcción del proyecto “Edificio El Sosiego”, esta comunidad -y en mayor medida mi persona que tiene su residencia justo al frente del acceso principal de la obra-, nos hemos visto profundamente afectados por el mal manejo que le han dado a la gestión de la obra, a continuación enuncio algunas de mis preocupaciones y quejas:

1.    La ejecución de actividades a altas horas de la noche, genera contaminación auditiva por los ruidos insoportables y fuera de los rangos y estándares establecidos para un sector residencial, perturbando así la tranquilidad de los residentes del sector y generando afectaciones en la salud de los mismos (estrés, insomnio, pérdida de la capacidad auditiva hasta el nivel de sordera), deteriorando nuestra calidad de vida e influyendo negativamente en las relaciones sociales que celosamente y bien cuidadas estaban hasta antes de su llegada a nuestro sector, pues la capacidad de tolerancia por la falta de descanso se ha disminuido y los niveles de irritabilidad han aumentado en gran medida.

2.    Los vehículos que ingresan a la obra, que por lo general son de carga pesada, generan un evidente deterioro de la vía de acceso principal a nuestro barrio, ya se han empezado a evidenciar grietas en el asfalto y hasta baches que empiezan a ser infranqueables y peligrosos para el tránsito de nuestros residentes, estos obstáculos son evidentemente un riesgo latente para la seguridad e integridad nuestra, los motociclistas, ciclistas, peatones e incluso los vehículos automotores particulares podrían accidentarse y llegar a ocurrir alguna tragedia.

3.    Por otro lado, estos vehículos de carga pesada, cuando salen de la obra, embadurnan la vía y los andenes haciendo que circular por allí sea bastante dispendioso y desagradable, una persona, adulto mayor como yo, podría resbalar y lesionarse gravemente, me podría partir una costilla o lo que es peor, golpearme la cabeza generando un daño irreversible, postrándome en una cama por el resto de mis días como si fuera un vegetal, eso en el caso de que el golpe no fuera certero, pues podría también ocurrir que la caída me generara un golpe mortal.

4.    Y no solo esto, cuando todo ese barro que sale de la obra en las llantas de sus vehículos se seca por la acción del sol, esto se convierte en un verdadero problema de salud pública, pues el polvo que se levanta llega hasta nuestras viviendas, ingresando por puertas y ventanas hasta hacer insoportable el aire que respiramos, generando afectaciones respiratorias graves, como bronquitis, pulmonías y neumonías, hasta hay residentes que aseguran que fueron contagiados de Covid-19 por respirar el aire enrarecido que genera su obra.

5.    Respecto al personal que ustedes contratan, deberían ser un poco más selectivos, pues la cantidad de obreros que a simple vista se evidencia que no son connacionales, generan incertidumbre y zozobra por el aumento de la inseguridad y casos de robos en el sector; además por el aumento de la presencia de vendedores ambulantes que, según fuentes anónimas de nuestros vecinos, no venden solamente comestibles sino que son fuente de microtráfico, atrayendo seres indeseables a nuestra tranquila y pacífica comunidad.

6.    Finalmente – aunque advierto que aquí solamente presento las quejas que causan mayor afectación-, quiero dejar constancia y responsabilizar directamente a la constructora -en caso de que se materialice la tragedia-, por la irresponsabilidad de los conductores de las mixers que realizan maniobras para ingresar y salir de la obra, pues estos vehículos golpean las ramas del árbol que está frente a mi predio, pudiendo esta aparente inofensiva acción generan un grave daño colateral, pues el frecuente roce y maltrato de las ramas del árbol podría poner en riesgo la estabilidad del mismo, debilitando sus raíces y haciendo que este ser arboriforme pierda su sustento y equilibrio cayendo sobre el cerco frente a mi vivienda e incluso afectando directamente la cubierta y fachada de mi casa; así mismo se generarían daños en la cerca, circuito cerrado de televisión y cámaras de seguridad del conjunto residencial, y en caso de tocar mi predio son predecibles los daños que podría causar, derrumbe de las tejas y muros, rompimiento de vidrios y demás, pero lo más grave de todo sería que el infortunio pusiera en el lugar y en el momento justo a un inocente transeúnte que sin lugar a dudas sería una víctima fatal de la irresponsabilidad de su actuar.

 

Se suscribe de ustedes,

Tulio Karamoco.  

 

Señor Karamoco

Me permito comunicarle que su solicitud ha sido recepcionada de forma satisfactoria, se dará traslado a su comunicación al área de servicio al cliente de nuestra organización esperando atender y satisfacer en su totalidad sus requerimientos.

De momento, la gerencia del proyecto “Edificio El Sosiego”, le brindará de manera gratuita unos tapaoídos de inserción en silicona para su mayor tranquilidad.

 

Cordialmente,

Coordinación de trabajo social Constructora Pajarito.

 

¡Hijos de puta!

Andrés B.

Absque sensu

 

El televisor es real’. Es inmediato, tiene dimensión. Te dice lo que debes pensar y te lo dice a gritos. Ha de tener razón. Parece tenerla”. 

Fahrenheit 451, Ray Bradbury

 

Mi rutina, como todo, es determinada por la computadora, al despertar, me dirijo al cuarto de aseo y procedo a la limpieza de mi cuerpo, de pies a cabeza, luego me visto…

Ah sí, claro, los implementos de aseo, la vestimenta, la alimentación, todo, absolutamente todo llega por la compuerta No. 1, y como te lo he dicho antes, todo, absolutamente todo, al final del día, debe haber salido por la compuerta No. 2.

Como te decía, una vez estoy frente a la computadora, ella me dice qué tareas debo cumplir, es como un “check list”, incluye las meriendas que por lo general son ocho, las pausas activas que también son ocho, no creerás que somos como máquinas, nada de eso, nuestro cuerpo requiere de cuidados…

Claro, tenemos tiempo para el ocio, ocho veces al día, en estos espacios podemos hacer lo que queramos, tomar una siesta, meditar, pedir por hipernet cualquier cosa que deseemos, leer en la computadora, jugar videojuegos, en fin, lo que yo quiera.

¿Salir? ¿Salir a dónde? ¡Ah! Disculpa, había olvidado que eres de otro mundo, te explicaré.

Nosotros no salimos, aquí no hay puertas ni ventanas, bueno, existe la compuerta No. 1 y la No. 2, pero para salir por allí tendría que hacerlo descuartizado, estas son compuertas de 30 x 30 centímetros.

¿Qué cómo entran y salen todas las cosas de aquí? ¿Acaso no es obvio?

Pues a menos que su proporción sea inferior al área de las compuertas, todo debe llegar o salir por partes, como un rompecabezas, por ejemplo, si deseo cambiar la pantalla de mi computadora, la pido por la hipernet, y cuando llega el producto –en partes-, la computadora me dice cómo armarla, así de sencillo.

¿Quién controla todo esto?

Pues personas comunes y corrientes como yo, alguien debe de tener en su “check list” la tarea de asignar tareas a otros, nadie en especial nos controla, este mundo está a cargo de cada uno de nosotros.

No, no recuerdo cómo llegué aquí, pero hipernet nos dice todo… sí, aquí está, dice que cuando aún somos lo suficientemente pequeños como para caber por la compuerta No. 1, somos insertados por allí en compañía de un Nana-robot, el cual sale por la compuerta No. 2 una vez se considere que somos autosuficientes, así mismo, cuando morimos, viene un Panteon-robot que recoge nuestro cuerpo, evidentemente debe seccionarnos para que podamos ser desechados por la compuerta No. 2, así queda disponible este espacio para que sea habitado por otro ser humano.

¿Recuerdos? ¿Sueños? ¿Metas?

Nuestra cultura no se permite perder el tiempo con esas insignificancias, vivimos el día a día, el presente es lo único que existe, si queremos saber algo del pasado, en nuestros tiempos de ocio consultamos la hipernet, sabemos de historia, de las guerras, de las civilizaciones, de los dinosaurios, de galaxias, sabemos de cómo la humanidad casi se autodestruye – esto ocurrió a finales de la tercera era antropológica [1]-, nuestro estilo de vida es resultado de ello.

¿Crisis?

Claro que tenemos crisis, son literalmente crisis existenciales, pues literalmente podemos dejar de existir por una simple falla en el sistema, un corte en el suministro de energía es fatal, pues todo requiere de energía, o la falta de suministro de agua, o peor aún, una bloqueo de la válvula del oxígeno, ¿Quién puede vivir sin oxígeno? Pues nosotros no.

¿Hobbys?

Pues en mis tiempos de ocio me gusta hacer lo que estoy haciendo ahora, usar el chat para contactar civilizaciones remotas, también me gusta leer historia, ¿conoces a Yuval Noah Harari? Es uno de mis autores favoritos.

¿Música?

La verdad no me llama mucho la atención… está bien, escucharé un poco de lo que estás oyendo.

“Cuenta el abuelo que de niño él jugó, entre árboles y risas, y alcatraces de color, recuerda un río, transparente sin olor, donde abundaban peces, no sufría ni un dolor…”[2]

Se me hace muy rara esa canción, no es que no sepa lo que significan esas palabras, pero aquí no tenemos abuelos, ni ríos, ni árboles, ni cielos azules… todo eso lo conocemos pero solo a través de la computadora.

Está por terminar mi espacio de ocio, debo continuar con mis tareas…

No, no creo, que volvamos a hablar, todos los días, al ir a dormir, nuestra computadora se resetea, no tenemos historial de consultas ni de contactos, ni registros de estos chat, puede que mañana recuerda esta conversación, pero con el pasar de los días, todo quedará en el olvido.

¿Dices que esta es una vida sin sentido? ¿Y por qué debería tenerlo? Vivimos el día a día, el presente, es lo único que importa.

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 [1] Cuando las religiones dejaron de ejercer influencia en las sociedades civilizadas, la humanidad determinó que su calendario no debía tener fundamento en “una era cristiana”, razón por la cual realizó la recomposición de su calendario tomando como punto de partida y referencia el origen de la humanidad, estableciendo como mayor unidad de medida del tiempo las eras antropológicas, existiendo hasta la fecha la era nómada, seguida de las eras agrícola, científica, hasta llegar a la era hipertecnológica. Al iniciar cada era, las unidades de medida menores – milenios, siglos, años y demás-, se reinician.

 [2] Extracto de la canción ¿Dónde jugarán los niños? de la agrupación musical Maná.

Plano vista aérea de un Absque sensu.



Andrés B.