Entonces, hablé con las olas del mar y me dijeron
que allí en lo profundo lo podría encontrar, pero que yo no era un marino para
entender su inmensidad.
Busqué en el desierto y sus dunas, en la selva y
su espesura, en el ártico helaje y su blancura nívea, pero no lo pude
encontrar, no era suficientemente explorador para sus misterios descifrar.
Llegué a la luna, a las estrellas, a lo infinito
de su oscuridad, los astros nebulosos me enseñaron su receta para poderte
conquistar, pero solo eran palabras que se dicen sin pensar.
Solo en tu cuerpo pude encontrar el más bello
poema, cuando en tu cuerpo pude navegar y cada rincón logré explorar,
extasiados de placer y felicidad, escribiendo el más bello poema, solo cuando
las palabras sobran y el amor es una realidad.
Eres mi mejor poema, aquel que sin palabras se
puede recitar y que solo el lenguaje del amor entenderá.
Andrés B.
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