Yo vivo en tu corazón, no tienes que
extrañarme,
Si tú quieres recuerda mi sonrisa, aún nos
queda vida.
Alegrías y tristezas disfrutamos y afrontamos
día a día,
Sin perder las esperanzas de estar juntos
todavía,
No me llores, solo recuerda que somos uno vida
mía.
Marchitarán nuestros cuerpos, pronto serán
cenizas,
Volveremos a ser almas que gemelas se creían,
Pero somos más que eso, como cuando nuestros
cuerpos se fundían,
Una sola carne, energía concentrada que se
transformará algún día.
No tienes que extrañarme, estoy contigo
todavía,
Hasta el fin de nuestros días.
Andrés B.
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