martes, 6 de febrero de 2024

No es solo la noche

 No es solo la noche, es el frío, son las oscuras y las blancas nubes, es el canto de las aves que al despertar me recuerdan que aún estás ausente, es el aire, es el aroma de las flores y el susurro de tu voz que imagino de repente.

Te siento muy cerca en mi mente, llega el ruido de la gente, viene algún imprudente y tu presencia sin quererlo se desvanece, lentamente.

No es solo la noche, es el aura de los astros, me recuerdan que tus ojos brillan y tu sonrisa como magia mis sentidos purifica, pero todo es vano porque tú no estás presente.

No te extraño, es solo que tu ausencia perjudica mi semblante, no es solo la noche, es mi entorno imaginario que te dibuja día y noche, pero al querer tocarte se hace simplemente transparente.

No es que quiera tenerte a mi lado, no es solo la noche, es que tu presencia me llena de agrado y mi mundo solo existe cuando estás entre mis brazos, y siento el placer al rozar tus dulces labios, no es solo la noche, es que no tiene sentido la vida sin sentirme por ti amado.


Andrés B.

Un chamizo

Sí, lo sé, no es lo que esperabas.

Solo es un poste lleno de chamizos dirán los envidiosos, pero en realidad es un ser viviente en estado de reposo, sus hojas han caído para protegerse del intenso frío y para no consumirse en el helaje, es su mecanismo de defensa.

Pero espera y verás, espera y verás cuán frondoso ha de ponerse cuando la luz intensa del sol le devuelva la vida y ya no parecerá un ser inerte, espera y verás...


Andrés B.

jueves, 23 de junio de 2022

Luz u oscuridad

Cambia la perspectiva si te acuestas en medio del salón y miras hacia arriba, notas que la luz es más brillante de lo que creías, esto te produce cierta alegría y confortabilidad, pero no tardas en percibir que detrás de aquellas luces brillantes, en el fondo, más arriba, un poco más allá  de lo que tus ojos acostumbran a ver, encuentras oscuridad, una penumbra silenciosa que gobierna la luz que cierta alegría te transmitía, ahora tu sentir es incertidumbre, te preguntas si aquel límite sombrío es solo eso, aquello que llamamos soledad, o si por el contrario existe un nuevo mundo más allá de lo que tus ojos están acostumbrados a ver, un mundo inexplorable, indómito y arcano.

Pero te preguntas, ¿Quién se atrevería a desafiar los destellos luminosos que parecen custodiar la fortaleza misteriosa que gobierna las alturas? ¿Podrías arriesgar aquella cierta alegría que te produce el calor y el brillo de los haces luminosos? Ya lo sé, es normal temerle a lo desconocido.

¿Podría ser que la oscuridad del más allá no sea más que un brillo más intenso que el que acostumbramos ver y por ello nos parece oscuridad? ¿Por qué creer que lo desconocido es oscuridad?

Andrés B.


viernes, 17 de junio de 2022

El ángel caído

 

Cuando los ángeles vuelan, cuando despliegan sus alas, percibimos todo su esplendor, su magnificencia, ellos experimentan toda su gloria eterna, su privilegio celestial, se extasían con el convencimiento de ser los elegidos y en las aguas del amor de Dios se revuelvan sonrientes sin parar.

En los instantes de levitación, no solo sus cuerpos se encuentran suspendidos en el aire, sus mentes ponderosas son atraídas por el centro de todo, por aquella luz sublime, sabios conocedores de la conexión directa con el universo, conscientes del perfecto equilibrio existente entre el todo y la nada, entre el principio y el fin, entre luz y oscuridad, entre el bien y el mal, entre el amor… y la nada.

¿Acaso has experimentado la perturbadora sensación al ver recogidas las majestuosas alas de un ser angelical? Claro que sí, todos en algún momento de nuestras vidas tenemos que pagar ese karma, es la sensación de impotencia, de inseguridad, sentimos la incapacidad de no querer o no saber volar, ese miedo nefasto que nos aleja de nuestro ser, nos encadena en este mundo terrenal, nos coarta la libertad.

Un ángel con las alas rotas pierde su equilibrio, se desconecta de su realidad, olvida quién verdaderamente es y se resigna a creer que sus alas son solo un agregado material, un incomodo instrumento que perturba su peregrinar.

Pero ¿Cómo encontrará su camino si es ahora un ángel caído? Sus semejantes que ha cortado sus alas al igual, de ser un simple humano lo convencerán, aquel inconforme y desorientado nuevo mendigo pronto lo aceptará. Sus alas ya nunca las verá más, será una utopía de la humanidad, la pureza de sus lágrimas también se contaminará.

Habrá quienes digan que no hay de qué preocuparse, tarde o temprano nuestro ángel caído volverá a volar, Dios nunca olvida, él lo salvará, es cuestión de equilibrio, cuando alguien cae, otro se levantará.


Andrés B.

El amor en los tiempos del Covid

 

En medio de mis húmedos deseos te pienso, te espero.

¿Por qué no todo puede ser como antes? Yo siempre me conformaba con tu presencia divina, en cada reunión familiar solo esperaba que tú llegaras con tu porte de modelo, conduciendo tu lujoso auto, aunque ella siempre estaba a tu lado, eso no me importaba, si no fuera por ella jamás te habría conocido.

Eran tiempos felices, tu siempre tan atento, tan sonriente, tan especial, sobre todo conmigo, complacías todos mis necios caprichos... “vamos por un helado”, “vamos al cine”, “vamos al centro comercial”, ¡todo lo que me plazca! Bueno, casi todo, hay cosas que jamás me atreví a pedirte.

Cuando se impuso el aislamiento sólo tenía como consuelo tu foto de WhatsApp, y las pocas pero excitantes fotos que publicabas en tu Facebook, pues ni Instagram tenías, solo imagino las fotos súper sexys que podrías publicar de tus viajes... acercándote sigilosamente a la cámara con tu torso desnudo y tu sonrisa tentadora, ella es muy afortunada...

Imagino si en vez de a ella me hubieses elegido a mí, mis amigas piensan que soy muy chica para ti, pero para nada, soy muy entendida en estos temas de la sexualidad, estaría dispuesta a complacerte en todo, podría ser tu esclava en la cama, o podrías ser tú el sumiso, cualquier juego obsceno sería válido con tal de disfrutar los días y las noches junto a ti, sabes que no tengo nada que me desmerite, mi novio dice que soy una delicia, incluso sus amigos también lo dicen, pero todos son muy infantiles para mí, yo estoy hecha para hombres maduros, hombres de verdad, hombres como tú, ¿qué son 30 años de diferencia? El amor no tiene edad. 

Todas las cartas cursis que te escribí, en las que te confieso toda mi incontrolable pasión, aquí las guardó esperando el día en que pueda hacer realidad mis fantasías... pensé que ese día estaba cerca, pero tristemente ella sobrevivió.

Pensé que venías a confesarte, a declarar todo el infinito amor que sientes por mí, el cual sólo sería posible al libéranos de su atadura, pero no, fue una falsa alarma, dijiste que aún estaba en la UCI, que estaba muy delicada, yo pensé que esa era nuestra oportunidad, no le di más de tres días de vida, pero el destino es cruel y traicionero... sobrevivió y echó a perder todos nuestros planes. 

Pero no importa, yo aquí, en esta trastornada soledad, teniendo como única fuga mis reprimidos y húmedos deseos de tenerte, esperaré el día en que el destino los pueda separar, y así vendrás a buscarme, y aquí te estaré esperando, y así podremos gozar de nuestra desnudez sin ataduras, sin terceros, sin límites impuestos por la moral y la sociedad, solos tu y yo. 

 

Andrés B.

La mondá de mi general

 

En la brigada número 13, en las tardes, en su corta hora de descanso, los soldados se reunían en el casino con el fin de apostar las pocas monedas que devengaban cada mes, las pocas o muchas ganancias las disponían generalmente para compra de cigarrillos, o mecatos entre desayuno y almuerzo, o almuerzo y cena.

Existía allí un soldado raso que se destacaba por su destreza en las apuesta, le llamaban “el costeño maluco”, pues casi siempre acaparaba los pocos pesos que sus demás compañeros disponían para el juego, generalmente jugaban a las cartas, o chicos parciales de parqués, o simplemente jugaban a los dados.

Una tarde de aquellas, un soldado que guardaba cierta animadversión por su compañero por la suerte que le acompañaba, quiso hacerle una jugarreta, y buscó la forma de retarlo para ponerlo en ridículo ante los demás…

-Ven acá coteño maluco-, dijo el soldado cachaco con un acento particular con el fin de mofarse de su jerga, -a que no te atreves a aceptar un reto que te tengo-.

¡Joda! Pero si habló el cachaco tullido, ¿vaja retarme tú a mí? ¡Errrrda! ¿Ahora que querrá perder este soldadito de plomo? ¿Tal vez la virginidad? Frequeate amigo, yo te ayudo con eso y no te cobro naa, será como desvirgar una burrita.

No costeño, yo no le juego por ese lado, pero ya que esta de mañoso y le gusta probar las mondá, le apuesto mi almuerzo de un mes si logra medir la mondá de mi general, eso sí, con pruebas concretas.

Todo el casino rompió en carcajadas, tanto así que la bulla llamo la atención del personal de alto rango que por allí pasaba, entre ellos el ¡distinguido general!, llamó la atención de todos con su presencia y un silencio gélido se apoderó del recinto.

Con su porte imponente pasó revista a cada uno de los soldados hasta llegar frente al soldado que llamaban “costeño maluco” …

¡Soldado! Como siempre debe usted ser el motivo de semejante guachafita, no me daré a la tarea de averiguar si tengo razón o no, simplemente lo doy por cierto, lo espero en 10 minutos en mi oficina, tengo algunos trabajos forzados para usted.

Aquel soldado cachaco que quiso pasarse de listo con el costeño, no pudo dejar de percibir cierta mirada libidinosa en el general mientras hablaba al costeño maluco, al caer en cuenta de la cruda realidad que le esperaba para el próximo mes, no pudo contener un insulto cariñoso que dejó salir en voz alta a su compañero ¡Puto suertudo este costeño maluco!


Andrés B.

Don Tulio

 Señores

Constructora Pajarito S.A.

Ciudad

 Quiero ser directo con ustedes, desde que la constructora dio inicio a las obras para la construcción del proyecto “Edificio El Sosiego”, esta comunidad -y en mayor medida mi persona que tiene su residencia justo al frente del acceso principal de la obra-, nos hemos visto profundamente afectados por el mal manejo que le han dado a la gestión de la obra, a continuación enuncio algunas de mis preocupaciones y quejas:

1.    La ejecución de actividades a altas horas de la noche, genera contaminación auditiva por los ruidos insoportables y fuera de los rangos y estándares establecidos para un sector residencial, perturbando así la tranquilidad de los residentes del sector y generando afectaciones en la salud de los mismos (estrés, insomnio, pérdida de la capacidad auditiva hasta el nivel de sordera), deteriorando nuestra calidad de vida e influyendo negativamente en las relaciones sociales que celosamente y bien cuidadas estaban hasta antes de su llegada a nuestro sector, pues la capacidad de tolerancia por la falta de descanso se ha disminuido y los niveles de irritabilidad han aumentado en gran medida.

2.    Los vehículos que ingresan a la obra, que por lo general son de carga pesada, generan un evidente deterioro de la vía de acceso principal a nuestro barrio, ya se han empezado a evidenciar grietas en el asfalto y hasta baches que empiezan a ser infranqueables y peligrosos para el tránsito de nuestros residentes, estos obstáculos son evidentemente un riesgo latente para la seguridad e integridad nuestra, los motociclistas, ciclistas, peatones e incluso los vehículos automotores particulares podrían accidentarse y llegar a ocurrir alguna tragedia.

3.    Por otro lado, estos vehículos de carga pesada, cuando salen de la obra, embadurnan la vía y los andenes haciendo que circular por allí sea bastante dispendioso y desagradable, una persona, adulto mayor como yo, podría resbalar y lesionarse gravemente, me podría partir una costilla o lo que es peor, golpearme la cabeza generando un daño irreversible, postrándome en una cama por el resto de mis días como si fuera un vegetal, eso en el caso de que el golpe no fuera certero, pues podría también ocurrir que la caída me generara un golpe mortal.

4.    Y no solo esto, cuando todo ese barro que sale de la obra en las llantas de sus vehículos se seca por la acción del sol, esto se convierte en un verdadero problema de salud pública, pues el polvo que se levanta llega hasta nuestras viviendas, ingresando por puertas y ventanas hasta hacer insoportable el aire que respiramos, generando afectaciones respiratorias graves, como bronquitis, pulmonías y neumonías, hasta hay residentes que aseguran que fueron contagiados de Covid-19 por respirar el aire enrarecido que genera su obra.

5.    Respecto al personal que ustedes contratan, deberían ser un poco más selectivos, pues la cantidad de obreros que a simple vista se evidencia que no son connacionales, generan incertidumbre y zozobra por el aumento de la inseguridad y casos de robos en el sector; además por el aumento de la presencia de vendedores ambulantes que, según fuentes anónimas de nuestros vecinos, no venden solamente comestibles sino que son fuente de microtráfico, atrayendo seres indeseables a nuestra tranquila y pacífica comunidad.

6.    Finalmente – aunque advierto que aquí solamente presento las quejas que causan mayor afectación-, quiero dejar constancia y responsabilizar directamente a la constructora -en caso de que se materialice la tragedia-, por la irresponsabilidad de los conductores de las mixers que realizan maniobras para ingresar y salir de la obra, pues estos vehículos golpean las ramas del árbol que está frente a mi predio, pudiendo esta aparente inofensiva acción generan un grave daño colateral, pues el frecuente roce y maltrato de las ramas del árbol podría poner en riesgo la estabilidad del mismo, debilitando sus raíces y haciendo que este ser arboriforme pierda su sustento y equilibrio cayendo sobre el cerco frente a mi vivienda e incluso afectando directamente la cubierta y fachada de mi casa; así mismo se generarían daños en la cerca, circuito cerrado de televisión y cámaras de seguridad del conjunto residencial, y en caso de tocar mi predio son predecibles los daños que podría causar, derrumbe de las tejas y muros, rompimiento de vidrios y demás, pero lo más grave de todo sería que el infortunio pusiera en el lugar y en el momento justo a un inocente transeúnte que sin lugar a dudas sería una víctima fatal de la irresponsabilidad de su actuar.

 

Se suscribe de ustedes,

Tulio Karamoco.  

 

Señor Karamoco

Me permito comunicarle que su solicitud ha sido recepcionada de forma satisfactoria, se dará traslado a su comunicación al área de servicio al cliente de nuestra organización esperando atender y satisfacer en su totalidad sus requerimientos.

De momento, la gerencia del proyecto “Edificio El Sosiego”, le brindará de manera gratuita unos tapaoídos de inserción en silicona para su mayor tranquilidad.

 

Cordialmente,

Coordinación de trabajo social Constructora Pajarito.

 

¡Hijos de puta!

Andrés B.